16.11.13

Organicidad

En esa forma de caminar, Grotowski había detectado la semilla de algo que quizás yo todavía no percibía. Me dijo que era la semilla de la «organicidad». Aunque no sabía a qué se refería, comprendí  que  debía  de  significar  que  no  había  sido  algo  forzado,  sino  natural  de  la  misma manera  que  los  movimientos  de  un  gato  resultan  naturales.  Si  uno observa  un  gato,  se  da cuenta de que todos sus movimientos  están  en su lugar, su cuerpo piensa por sí mismo. En el gato no existe ninguna mente  discursiva  que bloquee las reacciones orgánicas inmediatas, que se interponga en el camino. La organicidad también se puede encontrar en  el hombre, pero casi siempre se ve bloqueada por una mente que se dedica a hacer lo que no debería, una mente que  intenta  conducir  al  cuerpo  que  piensa  con  rapidez  ordena  al  cuerpo  que  debe  hacer  y como.  Esta  interferencia  normalmente  se  traduce  en  una  forma  de moverse  brusca  y  entrecortada. Pero si uno se fija en un gato, se puede ver que todos sus movimientos son fluidos y conectados, incluso los más veloces. Para que un hombre llegue a ese nivel de organicidad, o bien  su  mente  debe  aprender  la  forma  correcta  de  mantenerse  en  un  estado  pasivo,  o  bien debe aprender a ocuparse tan sólo de su propia tarea, dejando de  entrometerse  para que el cuerpo pueda pensar por sí mismo.

Thomas Richards - Trabajar con Grotowski sobre las acciones físicas

1 comentario:

  1. Hola, esto es una cita textual??? Me podrian pasar la bibliografia por favor...

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