17.2.14

El pensamiento del actor

[...]Esa idea de que el actor es simplemente alguien que actúa, que es una especie de tonto y que no piensa, y que es el director el que piensa, es una idea de derecha, es el mismo pensamiento que tiene en la exclusión de algunas personas por sobre otras solamente por su condición social; es una idea perversa y además falsa."

Ricardo Bartís, Cancha con niebla.

La seriedad y la mueca de la muerte

[...]
[Hablando del rol de la dirección] La aspiración a tener una mirada de la totalidad es una aspiración vulgar, es una aspiración burguesa en principio, hay que definir la idea de que la creencia de la totalidad es un valor arrasador que imposibilita los movimientos, o sino que fija los movimientos que de por sí van a producir un evento didáctico, porque necesitan afirmar algo que ya se presupone saber y entonces habría dictadura de ese saber, habría conducción en lo aparente, pero habría represión de los cuerpos y de los campos imaginarios específicos a favor de la presunción de una idea de la totalidad.

R. Bartís

Pensamiento de grupo

Me dan vuelta mil cosas, pero una principal que la conducción del grupo tiene que ser grupal y que el actor no puede ser reducido a un ejecutor. El actor piensa!

El oficio actoral, toparse con la muerte


[...]
- En el caso de la disposición hacia el director teatral, la relación es algo más compleja...
- Sólo porque se supone tradicionalmente que el director es el depositario natural del saber de la totalidad teatral. Y el actor acepta convertirse en un mero resonador, un amplificador de las imágenes del director, reduciendo así su potencialidad, olvidando que él es el elemento central del acontecimiento teatral. Pero, insisto, creo que se trata de lo mismo: es tan difícil ser convocado que, en principio, el actor trata de ser aprobado por la autoridad establecida. Claro... somos tan endebles, tan temerosos, tan neuróticos... y, por otro lado, no nos pagan, vivimos mal, no tenemos demasiado claro cómo encarar nuestra formación, ni sabemos muy bien que diablos somos...
- ¿Cómo habría que encarar la formación actoral?
- Yo no lo sé. Pero podría proponer un punto de partida desacralizar los textos formativos, las concepciones que se han instalado como verdaderas religiones de contenidos inmutables, con sus respectivos apóstoles, santurrones y sus monaguillo. Estos parecen no entender que cada concepción (llámese naturalismo de Stanislavski, salvajismo de Artaud, o distanciamiento brechtiano) surgió en contextos histórico-sociales precisos. Yo no me opongo de plano a ninguna línea, pero sí al reduccionismo dogmático al que fueron somoetidas por los sacerdotes locales. No seamos tan injustos, por otro lado, como para olvidar que esta inmovilidad ideológica dentro del ámbito teatral no es más que el correlato de un funcionamiento de toda la sociedad; una sociedad que lamentablemente se encuentra resignada, sin ánimgo de rebelarse contra lo preestablecido.
[...]

Entrevista con Ricardo Bartís realizada por Guillermo Saavedra y publicada sin la firma de éste en La Razón, Cultura, Domingo 6 de Julio de 1986. P.2

Cancha con niebla

16.2.14

Demostración pedagógica de Máscaras

La máscara como herramienta pedagógica, la máscara como agrandadora del cuerpo, el cuerpo que comprende y acciona es el que hace desaparecer la máscara.

14.2.14

Prisa

¿Tienes prisa? ¿Por qué? ¿Para qué?

Calma, esto lleva tiempo. Debes fortalecer, aprender, pensar… y nada es inmediato. Ah, ¿Que lo que quieres hacer es ese salto tan grande, arriesgado y guay que has visto hacer a otros? ¿Por qué? ¿Para qué? Esto va de ti, tu cuerpo y mente, tu capacidad y tu entrenamiento. Si no estás preparado, prepárate. 
Pero con calma, que ni es una carrera al sprint ni una competición. Y ese salto tan grande que quieres hacer seguirá ahí por más tiempo. Y si no, algún otro encontrarás que te exigirá seguir preparándote. 

Porque no hay prisa, porque no hay atajos. Porque eres tú con toda tu vida útil por delante.

4.2.14

Extranjero

En mi viaje a través de las culturas ha crecido una sensorialidad, y se ha agudizado un estar alerta que me han guiado en la profesión. El teatro me permite no pertenercer a ningún sitio, no estar anclado a una sola perspectiva y permanecer en transición.

Con el pasar de los años, siento dolor en mis rodillas y una dulce tibieza como artesano de un oficio que, e el momento en que se ejecuta, desaparece.

Eugenio Barba

1.2.14

El campo de la actuación

La actuación es el campo donde puede existir un verdadero yo, un yo absoluto,totalitario, divino. Y hay quienes no pueden resistir la tentación, o quienes no tienen otra opción porque no tienen nada. Esos son los actores.
Sin sus ridiculeces el mundo moriría de hastío.

Alberto Ure