19.11.14

Teatro para élites

Cuando un artista se propone hacer teatro para pequeñas y bien seleccionadas minorías (aun cuando en ellas haya representantes del pueblo), toda la labor que desarrolle estará determinada por su objetivo final: todas sus técnicas, sus ejercicios de laboratorio, ejercicios físicos, su temática, sus ideas, todo, inevitablemente todo, seguirá el camino del diálogo escondido entre pocos sacerdote-artistas y espectadores-fieles. Este no es, evidentemente, el camino correcto, sobre todo para grandes sectores de la humanidad, para los pueblos que necesitan liberarse de las élite que los oprime, incluida la “Élite teatral”



Augusto Boal

Partir es

Partir es iniciar un viaje por un camino en zigzag, es quebrarse uno mismo y quebrar el sentido de la meta según el viaje, sus motivos y ese cambio lo exijan. Partir es también partirse en mucho yo de innumerables rostros diferentes, en muchos cuerpos y en tantas almas, que el demonio no sabría a cual elegir en sus intentos de tentación. Partir es caminar pero también rodar, andar a saltos pero también reptando, volar, arrastrarse, llevando siempre el alma de funámbulo sobre los hombros y en el corazón.


Eduardo Gudiño Kieffer